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EL TRABAJO EN TIEMPOS DE COVID 19

Trata el Impacto del Trabajo de Cuidado, como se compatibiliza el trabajo con la familia, agravado por el   aislamiento y la Violencia de las Relaciones de Pareja y la Violencia Doméstica en las relaciones familiares

De que hablamos cuando hablamos de cuidado

“Este año con la creación del  Ministerio de la Mujer, se había tomado este tema para hacerle lugar en la Agenda Pública, el  mismo Presidente de la Nación al asumir, habló de la sobrecarga de la mujer en el tema de cuidados, que hace que descuide su desarrollo y la sume en la pobreza.

No se trata de imponer un nuevo modo de hacer las cosas, todas las mujeres tienen que tener el derecho de elegir su vida; se trata de mostrar opciones que tienen hoy las familias para organizarse.

Cuando se habla del cuidado, se habla de muchas tareas, rutinarias, reiteradas, que son indispensables para el sostenimiento de la sociedad.  Atraviesan a las personas cotidianamente e involucran aspectos materiales y emocionales: contención, cuidados directos, alimentación, control de la salud,  y también el amor y la preocupación por el bienestar de otras personas. Este trabajo los hacen “manos invisibles” no se visibiliza y en general son manos femeninas que generan valor económico.

Si se le pone valor sería un tercio del P.B.I. de los países. También es la gestión del cuidado aunque se contrate.

Cuando se trata de un Derecho

Lo interesante es que se empieza a hablar desde un enfoque de Derecho, porque le da posibilidades al Estado de proponer Política Públicas.  

El Derecho Laboral toma el hogar tradicional, hombre proveedor y mujer cuidadora. La dificultad es cuando se quiere elegir algo distinto. Por eso las Políticas Públicas deberían admitir un abanico de opciones para responder a distintas realidades.

Se necesita tiempo; dinero en forma de transferencias de Estado, por ejemplo la del importe universal por hijo, deducciones impositivas  y también servicios de infra estructura, escuelas, guarderías, cuando resguardan a los niños, las familias hacemos otras cosas; cuando faltan como en cuarentena, hay una crisis de cuidado.

El cuidado se prodiga no solamente en la primera infancia, sino lo largo de la vida de las personas: cuidamos y nos cuidan todo el tiempo, tenemos una interdependencia. En los extremos de la vida es con más intensidad, o en una discapacidad. Las mujeres se dedican a otras personas pero son las últimas para auto cuidarse.

La Organización Social Colectiva permitiría redistribuir dentro de la familia el tema del cuidado, y el Estado es el gran regulador de las reglas generales, las licencias, el mercado como empleo; la comunidad, como los clubes de Barrio, actividades infantiles, Comedores, y las familias, todo lo que no se resuelve lo asume la familia y aquí se recarga a las mujeres.

Violencia Doméstica y de pareja

El otro tema es la Violencia doméstica:  estamos viendo que muchas mujeres, niños y niñas están haciendo la cuarentena junto a un agresor, y la situación de encierro limita las posibilidades de pedir ayuda porque el agresor controla y sobre todo porque se pierde el nivel de contención. Esta exposición con crisis económica agrava la situación y no sabemos como puede terminar.

Tenemos una Ley 26.485 que es muy amplia porque admite y regula todas las formas de Violencia Doméstica y también en otros espacios como el laboral o espacios públicos. También de padres a hijos o de integrantes de la familia.

Esta Ley se refiere a las mujeres. La forma más grave de violencia es el femicidio, que se explica porque hay mucha violencia de todo tipo que se va manifestando en lo cotidiano; el femicida nunca empieza por matar, antes hubo amenazas, humillaciones, chantajes emocionales.

El femicidio está sostenido por otras violencias. No han bajado en los últimos cinco años, porque todo lo demás sigue igual y le dan fundamento. Se llama el “Círculo de la Violencia” a la violencia creciente y en cada vuelta del círculo hay más violencia con mayor intensidad. Es difícil salir de esto, hay que acudir a los lugares que están más cerca, como el Municipio.

La ruta crítica: son los distintos caminos que toman las mujeres para hacer la salida de esto y es conveniente que esté acompañada.

El aislamiento social no significa indiferencia, hay líneas telefónicas con escuchas activas, los juzgados están disponibles; es más difícil resolver la problemática de niños y niñas en situación de violencia, ya que no muchas veces no pueden desenvolverse solos.

La violencia tiene que estar en la Agenda Mediática para garantizar derechos”.  

Ver nota: CONVERSATORIO EN COMISION DE GÉNERO DE CAM

Más información: www.ela.org.ar 

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