Social y Solidaria

Sibylle 1200

Noticias Mutuales

UNA DIRECTORA DE LA A.I.M EN CICLO DE FEMUCOR

En el Ciclo “Pensamientos que construyen caminos” organizado por FEMUCOR hoy nos ofrece su mirada Sibylle Reichert Directora ejecutiva de la Alianza Internacional de la Mutualidad, para hacernos llegar su pensamiento sobre la crisis desatada por la pandemia.

Sibylle Reichert Directora ejecutiva de la Alianza Internacional de la Mutualidad

Le pedimos que realice un diagnóstico de situación, de la realidad del país y el mundo en el marco de la crisis desata por la pandemia, sus causas y consecuencias.

La pandemia que nos golpeó a principios de 2020 parecía haber surgido de la nada y los sistemas de salud de muchos países del mundo no estaban preparados. La OMS declaró la pandemia el 11 de marzo. En ese momento se declararon 118.000 casos en 114 países. Casi un año después nos enfrentamos a 69.055.853 casos en 191 países. En todo el mundo los países se confinaron, limitando la vida pública al mínimo. En Europa, durante el verano, las medidas de bloqueo se suavizaron sólo para terminar en una segunda ola que golpeó a Europa con más fuerza que la primera. Muchas personas han muerto de COVID-19 en soledad, otros que superaron la enfermedad están sufriendo consecuencias a largo plazo. Al mismo tiempo, algunos no presentan ningún síntoma. Esto hace que este virus sea tan difícil de combatir.

Aunque los países están reaccionando a veces de manera similar a la descrita anteriormente, una cosa quedó muy clara desde el principio: la pandemia es una crisis sanitaria de dimensión mundial que agrava las inequidades existentes en las sociedades. Golpea con más fuerza a los que ya son vulnerables. Pone en tela de juicio nuestro sistema económico actual, que se basa en la explotación de la naturaleza y de los seres humanos por igual, mientras que sólo unos pocos se deshacen de la riqueza y una gran parte de la población humana permanece en la pobreza.

Los objetivos de desarrollo sostenible adoptados por las Naciones Unidas en 2015, más que nunca, deben esforzarse por “(…) poner fin a la pobreza, mejorar la salud y la educación, reducir las desigualdades y estimular el crecimiento económico, abordando al mismo tiempo el cambio climático para preservar nuestro planeta”. También pone en tela de juicio la noción de responsabilidad colectiva y libertad individual. Hasta qué punto deben/pueden los gobiernos imponer medidas a las personas por el bien común

Los distintos sectores de la sociedad a través de sus hechos se han manifestado en esta crisis, a su entender ¿cuál ha sido y es en este contexto, el rol que cumple el sector de la economía social y solidaria, constituido por mutuales y cooperativas?

Esta pandemia muestra más que nunca que la economía social y dentro de ella los valores de las sociedades de beneficio mutuo son de suma importancia para construir un mundo mejor después: La solidaridad, la democracia y las organizaciones sin fines de lucro no son palabras vacías, sino valores que debemos promover. Actores como las mutuas proporcionan un acceso universal a la atención sanitaria. Son actores sociales que durante la crisis ayudaron a capear el temporal de la pandemia. Empoderan a sus miembros dándoles responsabilidad en las estructuras de gobierno. Su propio interés no es obtener beneficios, sino distribuirlos entre sus miembros o en beneficio de éstos mediante la mejora de los servicios que les prestan. A este respecto, pudieron adaptarse rápidamente a la pandemia y cambiar los servicios a las necesidades de la misma. Se ocuparon de los más vulnerables y aliviaron la carga de la pandemia para muchos

¿Cuál será el papel de la economía social y solidaria en la reconstrucción pos-pandemia, de una sociedad que seguirá siendo igual o será posible construir una sociedad más justa, inclusiva y solidaria?

Su futuro papel será construir una economía mejor y más social después de la pandemia. Los propios actores sociales de la economía saben mejor que nadie cómo reconstruir un mundo en el que valores como la solidaridad y la democracia están en el centro de sus actividades. Las mutuas están en el centro mismo de la lucha por el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible antes mencionados. Sus actividades ya se centran hoy en día en estos objetivos, para una mejor atención sanitaria, un mejor acceso a los medicamentos, más igualdad, trabajo decente, instituciones fuertes, por nombrar sólo algunos. La ambición de la AIM es fomentar este desarrollo y promover el modelo de las mutualidades. Las mutuas se comprometen a apoyar a las personas y las comunidades para que tengan acceso a servicios esenciales de calidad, como el agua, el saneamiento (especialmente esencial para el cumplimiento de las medidas preventivas de COVID-19), la educación, la atención de la salud o la vivienda.

Los gobiernos nacionales deberían cambiar el enfoque de sus políticas y ponerlo en la sostenibilidad y la prevención en lugar de la eficiencia económica. Los riesgos de enfermedades infecciosas deberían tenerse en cuenta en la elaboración de todas las políticas (cambio climático, utilización de la tierra, planificación urbana, etc.). También en este caso, el examen de todas las políticas en materia de salud es una ventaja, ya que el trabajo intersectorial garantiza un mayor impacto en la salud pública. Los miembros de la AIM respaldan su responsabilidad de informar a las personas sobre sus hábitos de conducta y el impacto que éstos pueden tener en su salud. También contribuirán a la creación de un entorno favorable a la salud, esforzándose por proporcionar a las personas condiciones de vida adecuadas, pero también abogando ante los gobiernos y otros responsables de la toma de decisiones y persuadiéndoles de que pongan a las personas y su salud en primer lugar en todas las decisiones.

Las mutuas se comprometen a contribuir a los acuerdos y al plan de preparación mencionados. Reivindicarán su lugar como socio de confianza, ya que son una malla fuerte y esencial del tejido social.

Las mutuas también trabajarán en la elaboración de material y estrategias de comunicación para difundir información oficial y de confianza y combatir las noticias falsas (incluidos los conocimientos sanitarios), en colaboración con los gobiernos nacionales y otros trabajadores comunitarios.

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