Social y Solidaria

Gestión en las Cooperativas de Trabajo

Una cooperativa de trabajo es llegar juntos a un alto del camino. A veces las cooperativas están amenazadas por los propios cooperativistas. Hay que involucrar a los socios en el mantenimiento y mejora de los servicios.

Decisiones:

Repartir la autoridad con adecuado sistema de información y comunicaciones.

Distribución de tareas:

Ecuanimidad en la asignación de tareas con controles automáticos. No recargar indebidamente al asociado más cumplidor y eficiente. En cambio, aprovecharlo para tareas de mayor trascendencia.

Evaluación de puestos:

Determinar claramente las características de los puestos.

Mecanismo de participación y capacitación de los asociados:

En una cooperativa de trabajo hace falta capacitarse, tener conocimiento de donde estamos parados, y que podemos conseguir y hacer. Si no es así, no se puede participar. La capacitación debe ser permanente.

Reglas claras:

Leer el estatuto, y reglamento interno si lo hay. Debería haber un reglamento interno, ya que es muy útil a la hora de resolver conflictos.

Motivación

Tiene que haber autonomía en los puestos de trabajo, una descentralización sensata, para que haya motivación. Tareas adecuadas, pautas de comportamiento comunes, comunicación abierta. El trabajo en equipo y las metas alcanzables, son motivadores.

Organizar reuniones

Ni dejar hacer, ni dejar pasar, ni “pegue que no duele”. En todo caso organizar reuniones con cierta frecuencia, para hablar de todo lo que hay que hablar.

Un buen dirigente:

Cree en el error como medio para avanzar, es honesto y transparente en su accionar, no usa a la entidad para su beneficio personal, efectúa cambios y rotación en las tareas y aplica controles por excepción. No debe retener información para tener el control.

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